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martes, 7 de febrero de 2017

NORDIC WALKING, una alternativa interesante a caminar.

El Nordic walking (NW) o caminar con palos fue desarrollado en Escandinavia y ha ganado popularidad en la última década por tratarse de una forma simple para hacer actividad física.
Con el objetivo de recopilar la evidencia sobre sus beneficios, Tschenter et al. (2013) llevaron a cabo una revisión de los estudios  publicados hasta Mayo de 2012 que se centraban en esta modalidad de actividad física. La búsqueda rindió 16 estudios randomizados ( que implicó una intervención con NW vs otras modalidades o grupos control) que involucró a 559 sujetos, así mismo se obtuvieron 11 estudios observacionales (en los que no existía intervención, sino descripción de los efectos del NW). Todos estos estudios tuvieron como variables dependientes estudiadas tanto la frecuencia cardíaca como el máximo consumo de oxígeno.
Fruto del análisis de la recopilación estos investigadores austríacos pudieron esbozar  algunas conclusiones de particular interés:
1.    En personas sanas se ha demostrado que tanto a corto como a largo plazo los beneficios del NW son iguales o superiores a la caminar de forma briosa (brisk walking) – la recomendación de actividad física más recomendada-. Si bien es cierto que en sólo uno de los estudios analizados se obtuvo que el NW era superior al jogging.
2.    En personas con patologías tales como la diabetes mellitus 2, la obesidad, coronariopatías, enfermedad arterial periférica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibromialgia, cáncer de pecho, Parkinson, dolor en general y depresión  también ejerce efectos positivos típicos de la realización de actividad física cardiovascular sistemática.
a.    En los últimos 4 años la lista se ha ampliado, pudiéndose encontrar datos sobre los efectos beneficios del NW por ejemplo en: 1) mujeres mayores con osteopenia u osteoporosis, en las que incrementa la fuerza y el rendimiento funcional (Ossowski et al., 2016); 2) en personas afectadas con osteoartritis (Bieler et al., 2016).

3.    En conjunto el NW resulta seguro, con una prevalencia de 0.926 lesiones por cada 1000 horas de entrenamiento (lo cual está muy por debajo de índices lesivos de otras modalidades como el baloncesto, el futbol o patinar).  Específicamente, los autores detectaron que las lesiones más comunes en el NW fueron el esguince del ligamento colateral del cúbito, lesión en el pulgar y en el tobillo.


Los autores de la revisión, Tschentscher et al., (2013) destacan que es una actividad que requiere de una intensidad de entre 4 y 8 METS, es decir, una intensidad elevada según los criterios del American College of Sports Medicine  (ACSM) quienes estipulan que la intensidad de un ejercicio moderado se encuentra entre 3 y 6 METS (equivalentes metabólicos). En términos de consumo calórico este dato se interpreta de tal forma que se debe multiplicar los METS de la actividad x 0.0175 x los kilogramos de peso corporal.

En conjunto, los datos que se desprenden de los estudios sobre NW, avalan su inclusión como modalidad de actividad física, saludable y poco lesiva tanto en población sana como en población clínica –aunque en esta última, la personalización y el asesoramiento y seguimiento médico resultan fundamentales antes de su recomendación-.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Tschentscher M, Niederseer D, Niebauer J. Health Benefits of Nordic Walking. A systematic review. Am J Prev Med. 2013;44(1):76-84.
Ossowski ZM, Skrobot W, Aschenbrenner P, Cesnaitiene VJ, Smaruj M. Effects of short-term Nordic walking training on sarcopenia-related parameters in women with low bone mass: a preliminary study. Clin Inter Aging. 2016;11:1763-77.

Bieler T, Siersma V, Magnusson SP, Kjaer M, Christensen HE, Beyer N. In hip osteoarthritis, Nordic Walking is superior to strength training and home-based exercise for improving function. Scand J Med Sci Sports. 2016. Doi:10.1111/sms12694.

El presente artículo pretende realizar una breve recomendación general para este situación médica particular, lo cual NO SUSTITUIRÁ NUNCA, ni el diagnóstico ni el tratamiento tanto médico como terapéutico que se pueda haber emitido. Así mismo, se recomienda que si usted padece la situación tratada a lo largo del artículo, se ponga en contacto con su médico, fisioterapeuta o prescriptor de ejercicio para que puedan realizar un estudio profundo y personalizado de su situación, pudiendo ajustarle al máximo la realización de ejercicio físico o el tratamiento más acertado para usted.


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