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viernes, 19 de agosto de 2011

NUEVA HERRAMIENTA PARA VALORAR LA OBESIDAD

Los investigadores llevan años debatiendo la aplicación del índice de masa corporal (peso en kilogramos dividido por la altura al cuadrado el peso) como criterio diagnóstico para el establecimiento del sobrepeso y/o la obesidad.  El principal motivo se centraba en la escasa precisión para distinguir entre el peso limpio de grasa y el peso de la masa grasa. 
Así pues, recientemente se creó y validó una escala que puede determinar con mayor precisión el riesgo de mortalidad. Esta escala es conocida como EDMONTON (ver a continuación) y en el mes de Agosto se ha publicado en el Canadian Medical Association Journal (CMAJ) la validación de este instrumento. Los investigadores liderados por el doctor Padwal utilizaron la información extraída de la National Health and Human Nutrition Examination Surveys (NHANES) de los años 1988-1994/1994-2004 donde tuvieron acceso a los datos de 4367 personas y 3600 personas respectivamente.
Tras la aplicación de esta escala en esta muestra pudieron comprobar la fiabilidad de esta herramienta como predictor de mortalidad.

Así pues, esta escala nominal de 5 puntos caracterizada por la inclusión de factores como las comorbilidades y el estatus funcional debería aplicarse de forma conjunta a las valoraciones convencionales de mediciones antropométricas (peso, % grasa, índice de masa corporal, perímetro de cintura).


El sistema de valoración EDMONTON
0.       Sin factores de riesgo aparentes (ej. Tensión arterial, colesterolemia, glucemia dentro de los valores de normalidad), ni  síntomas físicos, psicopatología, limitaciones funcionales y/o reducción del bienestar relacionado a la obesidad.

1.       Presencia de factores de riesgos subclínicos relacionados con la obesidad (ej. hipertensión, alteración de los valores de glucemia, elevados niveles de enzimas hepáticos), ligeros síntomas de empeoramiento físico (ej. disnea, dolores, fatigas o claudicación ocasional), ligeras alteraciones psicopatológicas, ligeras limitaciones funcionales y/o reducción del bienestar global.


2.       Presencia de enfermedades crónicas establecidas y relacionadas con la obesidad, tales como la hipertensión, la diabetes tipo 2, apnea nocturna, osteoartritis entre otras. Limitaciones moderadas en las actividades cotidianas y/o del bienestar global.

3.       Daño orgánico establecido, tal como infarto de miocardio, fallo cardiaco, ictus, acompañado de significante psicopatología, limitaciones funcionales significativas y/o empeoramiento del bienestar.


4.       Enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad de carácter severa (llegando a ser potencialmente de carácter final), psicopatología incapacitante, limitaciones funcionales severas y/o severa reducción del bienestar.


Extracto del original:
PADWAL RS, PAJEWSKI NM, ALLISON DB, SHARMA AR. Using the Edmonton obesity staging system to predict mortality in a population-representative cohort of people with overweight and obesity. CMAJ 2011 DOI: 10.1503/cmaj.1103387.

2 comentarios:

  1. Según la entrada, la valoración de la obesidad debería combinar las medidas antropometricas y la escala, pero existe algunos valores de referencias de estas valoraciones conjuntas?
    Muchas gracias

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  2. Que yo sepa no existen valores de referncia conjuntos, no obstante seguiré buscando, y si lo encuentro lo cuelgo.
    De todas formas, aplicando el sentido común, aunque no existan dichos valores conjuntos, parece lógico pensar en que al relacionar unos valores con otros permitan orientarte sobre la persona que tienes delante, es decir, una puntuación baja en la escala Edmonton y un IMC dentro de la normalidad, nos hará pensar en una persona aparentemente sana pero con un riesgo elevado de padecer comorbilidades asociadas a la obesidad.

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